Realidad y certeza en el coaching realista
Vamos a avanzar en los conceptos de hecho y convicción. Hablemos de realidad y certeza
La realidad y la certeza son dos conceptos diferentes que a menudo se confunden.
La realidad se refiere a la existencia objetiva de algo, es decir, a lo que es real y verdadero en el mundo. La realidad es independiente de las percepciones, creencias e interpretaciones humanas. Incluye todos los hechos y fenómenos que ocurren en el universo, ya sean observables o no.
La certeza, por otro lado, es un estado subjetivo de confianza absoluta en la verdad o exactitud de algo. Se refiere a la convicción de que un conocimiento, creencia o afirmación es verdadero y no puede ser refutado. La certeza se basa en la percepción y el juicio humano y, como tal, puede estar influenciada por factores como la educación, la cultura y las experiencias personales.
Cualquier cosa que tú creas que es cierta, es una certeza o, como lo llamamos en coaching, una convicción. Cualquier cosa que el usuario describa como cierta, es para él una certeza, indistintamente de lo que tú pienses.
La principal diferencia entre la realidad y la certeza radica en su naturaleza objetiva y subjetiva, respectivamente. La realidad es algo que existe independientemente de nuestras creencias y percepciones, mientras que la certeza es una convicción subjetiva basada en nuestras experiencias y conocimientos.
Es importante tener en cuenta que la certeza no garantiza la realidad. En otras palabras, podemos estar seguros de algo que resulta ser falso o incorrecto. Del mismo modo, podemos no estar seguros de algo que es real y verdadero. A lo largo de la historia, ha habido numerosos ejemplos de creencias ampliamente aceptadas que posteriormente se demostró que eran falsas, lo que ilustra la diferencia entre la realidad y la certeza.
Fíjate en la relación entre el consumo de grasas y la salud. Durante décadas, se creía que una dieta baja en grasas era la mejor opción para mantener una buena salud y prevenir enfermedades como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardíacas. Sin embargo, en los últimos años, se ha descubierto que no todas las grasas son iguales y que algunas grasas, como las grasas insaturadas, son beneficiosas para la salud. Además, se ha demostrado que una dieta baja en grasas puede no ser necesariamente la mejor opción para prevenir enfermedades. A pesar de esta nueva evidencia, todavía hay muchas personas que mantienen la certeza contraria de que una dieta baja en grasas es la mejor opción para la salud, basándose en la información anterior y en la falta de conocimiento sobre las grasas saludables. Por lo tanto, la realidad de la relación entre el consumo de grasas y la salud puede generar certezas contrarias y ciertas, dependiendo del conocimiento y la información disponibles.
Antes de continuar, quiero que no te compliques con las palabras: las convicciones, las creencias, la certeza y el mapa son diferentes formas de llamar a lo mismo: lo que una persona cree que es cierto. No busques diferencias entre certeza, creencia, convicción y mapa, porque son el mismo concepto explicado de diferente manera.
En una sesión de coaching, el coach debe utilizar sus convicciones (o certezas) sobre cómo se usa el método, pero no debe usar las convicciones sobre cómo funciona el mundo. El trabajo del coach es acompañar al usuario a que sea consciente de sus propias certezas y, si con sus interpretaciones no consigue resolver la situación, lo acompañamos a buscar otras certezas que pueden ser distintas de las anteriores, reforzarlas, completarlas, cambiarlas, etc.
El cambio de observador que se produce en una sesión de coaching suele ser un cambio de convicciones (o certezas). Porque:
- La misma realidad puede generar muchas certezas en una persona (quiere y no quiere hacer algo)
- La misma realidad puede generar muchas certezas en varias personas (personas que no están de acuerdo en algo)
- Las certezas de una misma realidad pueden cambiar como producto de incluir más información o al ser reobservado el proceso por el que se generaron.
- Esas certezas generadas pueden ser diferentes o incluso contradictorias
Hay situaciones en las que algo puede ser cierto y, sin embargo, generar certezas contradictorias debido a la interpretación o perspectiva individual. Un ejemplo de esto es el concepto de belleza. Es cierto que la belleza es subjetiva y que lo que una persona considera bello puede no serlo para otra persona. Sin embargo, a pesar de esto, muchas personas tienen certezas contradictorias sobre lo que es bello y lo que no lo es. Por ejemplo, algunas personas pueden creer que la belleza se basa en la apariencia física y en la simetría facial, mientras que otras pueden creer que la belleza se basa en la personalidad y en la confianza en uno mismo. Estas certezas pueden ser contradictorias, pero ambas pueden ser ciertas para las personas que las sostienen, ya que se basan en su propia interpretación y perspectiva individual.
Nosotros ayudamos al usuario a organizar su visión del mundo con la Estructura del Discurso. En el proceso de construir esa estructura, aparecen convicciones y la reobservación de esas convicciones es lo que hacemos para que el usuario revise su descripción del mundo. Podríamos decir que ayudamos a un cliente a averiguar qué es para él la belleza y a estructurar sus ideas, sin importar qué es la belleza para nosotros. Si la descripción que hace no le sirve para resolver la situación que trae, lo ayudaremos a que él mismo fundamente, reobserve y cuestione su propia descripción. No porque se equivocada, sino porque no le está sirviendo. Puedes sustituir el concepto de “belleza” por, amistad, relación de pareja, vida sana, deporte, tarifa adecuada, enfado, etc… cualquier cosa que el cliente haya traído a la sesión.
La realidad es objetiva e independiente de nuestras percepciones, mientras que la certeza es un estado subjetivo de confianza en la verdad de algo. La certeza no garantiza la realidad, y es posible que nuestras creencias y convicciones más seguras puedan ser desafiadas o refutadas a medida que se descubren nuevos hechos y conocimientos. Es más, en el momento en el que interpretes la realidad y la utilices, estarás utilizando tu interpretación. Por mucho que describas un árbol, tu descripción será siempre producto de tus interpretaciones. Toda realidad se convierte en un cúmulo de interpretaciones cuando es almacenada y/o compartida. Cualquier certeza que comparta el usuario, cualquier hecho que tú recuerdes o cualquier acontecimiento que tú interpretes será resultado de tus condicionantes previos, tus convicciones y tus experiencias.
Por ejemplo, un mensaje de texto que dice "está bien" puede ser interpretado por una persona como una respuesta positiva y amistosa, mientras que para otra persona puede ser interpretado como una respuesta fría e indiferente. Ambas certezas pueden ser ciertas para las personas que las sostienen, ya que se basan en su propia experiencia y perspectiva individual. Además, puede haber muchas otras interpretaciones posibles del mismo mensaje de texto, todas ellas basadas en diferentes contextos, relaciones interpersonales y estados emocionales.
Ahí es donde el coaching sirve para que la persona reobserve su realidad. Una persona nos describe una situación desde la cual no sabe resolver lo que quiere, nosotros le aportamos un método para conseguir reobservarla, con la esperanza de que encuentre un punto de vista desde el que movilizarse.
Una certeza es una creencia o convicción personal que se tiene acerca de algo, mientras que una realidad es un hecho verificable y comprobable que existe independientemente de las creencias o interpretaciones personales. Pero el proceso de verificar esa realidad ya lo convierte en interpretación. Es como si al ver un árbol, quieres hacerle una fotografía para demostrar que existe y mostrarlo a otras personas. Quien lo vea, estará viendo la fotografía del árbol, pero no el árbol. De hecho, cada cámara, cada sistema de impresión tiene matices que hacen que lo que debería ser la misma fotografía, nunca sea igual. Podrías hacer mil fotografías al árbol desde diferentes ángulos y todas ellas serán una forma de ver el árbol. Si las juntas todas, tendrás una idea más próxima a la realidad del árbol, pero nunca serán el árbol.
Cuando hablas con un usuario, está intentando hablar de su árbol y tú, como coach, debes esforzarte en comprender que, sea lo que sea lo que te cuente, siempre será una interpretación del árbol, nunca será el árbol en sí. Ahora, cambia la palabra “árbol” por “problema” o por “hecho”, “yo actual”, “yo afectado”. Sea lo que sea que el cliente te explique, nunca será tan real y detallado como la realidad. Siempre será una transcripción desde su punto de vista y, además, tú lo interpretarás desde tu punto de vista.
La realidad es imposible de almacenar y transmitir. Por eso es muy importante comprender y seguir el método de coaching realista, es el mejor sistema que conocemos para trabajar con la realidad del cliente, sin involucrarnos en ella.
Nosotros tratamos de ayudar al cliente a reobservar su realidad para que encuentre más descripciones, con la esperanza de que alguna le sea más útil que la que está usando ahora.
Es muy importante que tengas presente que nuestro trabajo no es cuestionar la realidad de forma descontrolada. El coaching realista sigue un método que ha demostrado que funciona y permite un uso ordenado, predecible y repetible de la diferencia entre realidad y certeza para conseguir un resultado útil para el usuario sin que el coach aporte interpretaciones.
El coaching realista trata de que el cliente primero comprenda y organice sus propias certezas animándolo a observar con detalle su realidad. Es lo que hacemos en las etapas 2 y 3; y para lo que usamos la Estructura del Discurso. Si el resultado de esa observación no fuera suficiente y siguiera sin encontrar una solución, lo acompañaremos a reobservar, cuestionar y revisar las convicciones que sustentan su descripción. Eso es lo que hacemos en la etapa 4. Si se produjese un cambio útil (en cualquier etapa), lo acompañamos a describir una nueva realidad en la que trate de incluir hechos prácticos (acciones), eso es lo que hacemos en las etapas 5 y 6.
Es más difícil que fácil, pero es posible y es lo que vas a aprender a hacer aquí.